Growth vs Value en 2025: qué estilo de inversión funcionará mejor
El debate entre la inversión growth (en empresas de alto crecimiento) y value (en empresas infravaloradas) es uno de los más recurrentes en el mundo de la inversión. Durante la última década, la inversión growth ha dominado ampliamente, impulsada por los tipos de interés ultrabajos y el auge tecnológico. En 2022, con la subida de tipos, el pendulum giró hacia value. ¿Qué podemos esperar en 2025?
Definiciones: qué es cada estilo
Las acciones growth son empresas que crecen sus ingresos y beneficios a tasas muy superiores a la media del mercado. Suelen tener valoraciones elevadas (PER alto, precio/ventas alto) porque el mercado descuenta ese crecimiento futuro. Las acciones value son empresas que cotizan a múltiplos bajos en relación con sus fundamentales actuales (beneficios, flujo de caja, activos), generalmente porque el mercado las considera negocios maduros, temporalmente afectados por problemas o en sectores poco populares.
Por qué dominó growth en 2010-2021
La era de los tipos de interés cero fue el caldo de cultivo perfecto para las acciones growth. Con los bonos ofreciendo rentabilidades cercanas a cero, los inversores estaban dispuestos a pagar múltiplos altísimos por el crecimiento futuro. Los flujos de caja lejanos en el tiempo "valían" casi lo mismo que los actuales porque la tasa de descuento era mínima. Además, las empresas tecnológicas (el corazón del growth) se beneficiaron de la digitalización acelerada.
El giro de 2022 y la "normalización"
La subida de tipos de interés de 2022 fue brutal para las acciones growth: muchas tecnológicas perdieron el 60-80% de su valor. La lógica financiera es clara: cuando la tasa de descuento sube, el valor presente de los flujos de caja futuros cae más en empresas growth (cuya mayor parte del valor está en el futuro lejano) que en empresas value (cuyos flujos están más concentrados en el presente).
El contexto de 2025
En 2025, con los bancos centrales iniciando ciclos de bajadas de tipos tras controlar la inflación, el entorno vuelve a ser más favorable para el growth. Sin embargo, las valoraciones de las grandes tecnológicas siguen siendo muy elevadas, lo que limita el potencial de expansión de múltiplos. El factor diferencial es la IA: las empresas que demuestren monetización real de la inteligencia artificial podrían justificar valoraciones premium.
¿Hay que elegir?
Para la mayoría de los inversores, la respuesta es no. Un fondo indexado global como el MSCI World ya incluye tanto empresas growth (Apple, Microsoft, Nvidia) como value (bancos, energía, utilities). La diversificación entre estilos reduce la dependencia de que aciertes en cuál va a dominar en el próximo ciclo. Las rotaciones pueden durar años y son difíciles de predecir con consistencia.
Dato histórico relevante: A muy largo plazo (50+ años), el factor value ha generado una prima de rentabilidad sobre el mercado general, pero con períodos de underperformance de hasta 10-15 años. La paciencia necesaria para capturar la prima value está al alcance de pocos inversores.
⚠️ Aviso legal: Este artículo tiene fines exclusivamente educativos e informativos. No constituye asesoramiento financiero ni recomendación de inversión.
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